Estamos ya en primavera y el buen tiempo comienza a hacer acto de presencia. Somos muchos los que decidimos irnos de vacaciones en estas fechas y utilizamos Internet como canal para comunicarnos con nuestra pareja, amigos o familia. Subimos fotografías a nuestras redes sociales como Facebook o Instagram, enviamos algún correo urgente o de última hora y hablamos con nuestros conocidos para contarles nuestro día a día. En definitiva, Internet nos rodea y vivimos conectados a través de nuestro smartphone, tablet u ordenador.

En vacaciones, además, es cuando más buscamos redes WiFi públicas ya sea para evitar o reducir el gasto de nuestros datos móviles o porque salimos al extranjero y nuestra tarifa no incluye rooming. Actualmente la mayor parte de empresas de restauración ofrecen WiFi a sus clientes y cada vez son más los lugares públicos que proporcionan Internet de forma gratuita. Esto hace que hoy en día sea relativamente sencillo encontrar WiFi sin coste añadido en prácticamente cualquier lugar.

De esta forma, prácticamente todos los usuarios nos hemos conectado alguna vez a una red WiFi pública. Sin embargo, ¿hemos pensado en los riesgos que esto puede conllevar? ¿Son seguras las redes WiFi públicas? Al conectarnos en casa o en nuestro trabajo, conocemos al administrador de la red y las personas que están conectadas. No ocurre lo mismo en las redes WiFi públicas. Recopilamos toda la información que necesitas saber:

Nuestros datos pueden ser leídos por cualquier persona

Si nos conectamos a una red WiFi pública abierta, es decir, que no nos solicita contraseña, los datos que transmitimos pueden ser leídos tanto por el administrador de esa red como por otros usuarios que estén conectados. De esta forma, nuestra navegación no será privada y estará públicamente expuesta.

En caso de que la red WiFi requiera de contraseña para su utilización (red protegida), la información que transmitamos a través de esa red estará cifrada. Sin embargo, esto no quiere decir que estemos exentos de sufrir el robo de nuestros datos. La seguridad estará condicionada en función del sistema utilizado por la red: de menor a mayor seguridad: WEP, WPA y WPA2.

Por cuestiones de seguridad, no debemos realizar compras online a través redes WiFi públicas y siempre debemos asegurarnos de que las páginas web a las que accedemos utilicen HTTPS. Esto nos dará la garantía de que la información estará cifrada.

Nuestro dispositivo puede ser infectado

Un usuario con fines malintencionados puede infectar nuestro dispositivo con algún tipo de virus. Para prevenir esto, es importante conectar con un sistema antivirus y mantener nuestro dispositivo con las últimas actualizaciones en seguridad. También es importante que borremos los puntos de acceso memorizados, de tal forma que si tenemos activada la opción WiFi nuestro dispositivo no trate de conectarse automáticamente.

Riesgo de intermediarios malintencionados

Un usuario con conocimientos en la materia puede cambiar la configuración del router Wifi y actuar como intermediario entre nuestra navegación y el servicio. ¿Qué quiere decir esto? Por ejemplo, aunque escribamos en el navegador la URL de Facebook (www.facebook.com) el usuario puede hacer que la página que se nos muestra no sea realmente Facebook, sino una copia. De esta forma, al escribir nuestro usuario y contraseña el ciberdelincuente tendrá acceso a nuestros datos.

Lo mismo ocurre con las redes WiFi de cafeterías, restaurantes y otros comercios. Solemos tener la certeza de que estas redes son confiables y no caemos en la cuenta de que la conexión puede haber sido vulnerada por un tercero. Por tanto, siempre debemos asegurarnos de que las páginas web a las que accedemos son seguras y no van a poner en peligro nuestros datos e información personal.